
En el segundo trimestre de 2026, el aumento de la producción solar fotovoltaica y la caída estacional de la demanda favorecieron el descenso de los precios respecto al primer trimestre en la mayoría de los principales mercados eléctricos europeos. Las excepciones fueron Portugal, España y Gran Bretaña, donde los precios subieron. La solar fotovoltaica marcó récords históricos, mientras que las tensiones en Oriente Medio, con el Estrecho de Ormuz como foco de preocupación, impulsaron los futuros de Brent y gas TTF respecto al trimestre anterior.