22 de mayo, Día Internacional de la Biodiversidad: Estudios realizados en plantas fotovoltaicas españolas muestran que los parques solares, además de producir energía limpia y combatir el cambio climático, pueden ser un estímulo para la biodiversidad

Madrid, 22 de mayo de 2026. Con motivo del Día Mundial de la Biodiversidad, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) ha reivindicado el papel de la energía solar fotovoltaica como una herramienta de conservación y recuperación de la biodiversidad.
Impulsado por Naciones Unidas, el Día Mundial de la Biodiversidad se celebra cada 22 de mayo para concienciar sobre la importancia de proteger los ecosistemas y frenar la pérdida de especies, una de las principales amenazas ambientales a nivel global.
Los parques solares, además de producir energía limpia y combatir el cambio climático, están demostrando su capacidad para convertirse en espacios de estímulo para la biodiversidad. En ellos no se utilizan herbicidas, no se permite la caza ni actividades agrarias intensivas y la presencia humana se mantiene muy limitada. A ello se suman medidas específicas de integración ambiental, como el mantenimiento de cubiertas vegetales, corredores ecológicos, cajas nido o gestión sostenible del terreno mediante pastoreo extensivo que son clave para ello.

Más biodiversidad dentro de las plantas solares
Los estudios desarrollados por la consultora ambiental independiente EMAT en distintas plantas fotovoltaicas españolas a lo largo de los años, muestran que los parques solares pueden ser auténticos aliados de la biodiversidad, incrementando incluso en muchos casos, los índices de abundancia, riqueza de especies y diversidad específica de avifauna con respecto a las parcelas de control situadas en el exterior.
“A la vista de los resultados de los estudios llevados a cabo entre 2021 y 2025 resulta indudable que una vez puesta en marcha una instalación fotovoltaica su espacio resulta apto para la presencia de un buen número de especies de aves, de invertebrados y de otros vertebrados. Además, pueden albergar especies de interés facilitando un espacio seguro incluso para su reproducción. Pueden contribuir por tanto a la protección y conservación de especies, incluidas las protegidas”, destaca el estudio.

En la planta solar de Minglanilla, por ejemplo, se identificaron en 2025 32 especies dentro de la planta frente a 19 en el área exterior de control. En Revilla Vallejera, se registraron 39 especies dentro de la instalación frente a 34 en el exterior, mientras que en Trujillo se detectaron 31 especies dentro y 25 fuera.
También se ha documentado la presencia de especies de especial interés ecológico, como el alcaraván, el sisón, la carraca, el mochuelo, los cernícalos común y primilla o el chotacabras cuellirrojo. Asimismo, la abundancia de presas como insectos y lagomorfos está favoreciendo la presencia de rapaces como águilas, buitres, milanos, aguiluchos, halcones o lechuzas.

Según Martín Behar, director de Estudios y Medio Ambiente de UNEF, “los datos recopilados en distintas plantas fotovoltaicas españolas muestran que estas instalaciones, bien ubicadas y gestionadas, no solo se integran de forma positiva en el territorio, sino que pueden favorecer hábitats de interés para numerosas especies”. Además, destaca que “la combinación de no uso de fertilizantes, insecticidas o herbicidas en los parques solares, sumado a una gestión natural de la vegetación mediante el pastoreo dirigido, está generando resultados muy positivos sobre la biodiversidad”.
Investigaciones internacionales, como la desarrollada por la Universidad de Cambridge junto a RSPB, o los estudios de NREL, también apuntan al potencial de las plantas solares para impulsar la biodiversidad.

Excelencia certificada
Con el objetivo de seguir avanzando en este modelo de desarrollo responsable, UNEF impulsa el Sello de Excelencia en Sostenibilidad, una iniciativa pionera elaborada junto a expertos independientes y organizaciones ambientales, que establece criterios ambientales, sociales y de gobernanza para el desarrollo de proyectos fotovoltaicos sostenibles.
El sello cuenta con el respaldo de organizaciones como WWF o SEO/BirdLife y establece criterios específicos para promover medidas de protección y mejora de los ecosistemas, como la conservación de hábitats naturales, la creación de corredores ecológicos, el uso de vegetación autóctona o el seguimiento ambiental de las instalaciones.
A través de esta herramienta, UNEF busca impulsar un modelo de transición energética que combine la generación renovable con la regeneración ambiental y el desarrollo sostenible del medio rural.
